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¿Cómo eras de niñ@?

Te invito a hacer un micro-ejercicio:

Trata de recordar tu manera particular de jugar.
Detenete en cómo creabas, imaginabas, competías, resolvías, interactuabas…

Observa cómo en ese momento empezaban a aparecer tus características, tus talentos, tu forma única de ser y hacer.

Ellas se han ido transformando en lo que hoy son tus habilidades profesionales.

Si no las ves: frena y pensalas

Si las identificas: valoralas

Si te gustan: pensemos cómo potenciarlas

Autor: Martín Favarel
Crédito de la imagen:  Sarah Richter en Pixabay

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Cuando las Industrias van a Terapia

Las guerras siempre han dejado múltiples daños, pero pareciera ser que luego de un evento tan traumático germinan las semillas de las grandes innovaciones. La psicología ha sido una de ellas. Su pionero, Sigmund Freud, desarrolló el psicoanálisis durante la época de la moral victoriana en Austria y entre medio de Guerras Mundiales. Gracias a ello pudo profundizar el estudio de sus pacientes, trabajo que lo obligó a irse a vivir a Inglaterra por las críticas de algunos sectores de su país.

La psicología ya lleva más de 100 años estudiando el comportamiento humano con un largo camino por recorrer. La psicopatología fue el primer foco de estudio. A raíz de los avances científicos las áreas de incumbencia profesional se ampliaron, como lo es la educación, las organizaciones y las empresas.

Este artículo es una aproximación al trabajo que realiza un psicólogo en una industria, como región particular dentro del gran mundo del comportamiento laboral.

Una de las cualidades fundamentales del psicólogo es la capacidad de observación y escucha a partir de lo que sucede en el campo de trabajo. A partir de ello puede aproximarse a un diagnostico más certero a fin de darle curso a sus intervenciones. Si bien esta es la metodología básica del trabajo de un psicólogo en cualquier ámbito, ya sea con una persona o un grupo, en la industria tiene sus particularidades.

Quienes trabajan en plantas industriales, saben que la principal tentación es la urgencia, la operatoria de un sistema productivo, del cual no se puede abandonar y genera una fuerte dependencia para alcanzar y mantener resultados. Todas las energías están puestas en producir, sin embargo, los problemas aparecen dejando de manifiesto que poner a punto la gran complejidad humana que pilotean las máquinas es un objetivo necesario.

He aquí la función del psicólogo. Ante esta dinámica, el profesional debe conocer cómo es el trabajo operativo y observar científicamente las interacciones que se dan entre las personas que operan las maquinas.

Dentro de este movimiento el psicólogo comenzara a implementar el momento que en el fútbol se denomina “parar la pelota”. Es una instancia en donde los trabajadores revierten la perspectiva y observan su trabajo y las relaciones humanas desde otra óptica a fin de replantear nuevas opciones, tanto operativas, como de interacción. Luego volvemos a la práctica para seguir el partido industrial.

Esta pausa permite que el comportamiento tome un cauce más efectivo, productivo y, fundamentalmente, saludable para el desarrollo de la potencialidad de cada trabajador.

Autor: Martín Favarel

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En búsqueda de la Satisfacción Laboral: nuevas combinaciones internas.

Muchas veces me encuentro pensando cuál será la mejor manera de estar satisfecho en el trabajo. He asistido a innumerables presentaciones donde ponen este tema en la vanguardia de las organizaciones, como un eje clave para la retención y desarrollo del talento. Sin arribar a una solución clara, o al menos que me satisfaga, me propongo avanzar en este escrito, intentando que juntos demos con alguna posible salida. Si te interesa, arranquemos y veamos qué descubrimos.

Diariamente converso con colaboradores en los que su trabajo se torna más costoso por el efecto que genera en el ánimo la rutina, el sentirse limitados por las posiciones de mayor poder, los conflictos entre colegas, la inevitable necesidad económica, entre otros. Por otro lado también observo una gran cantidad de instituciones o empresas trabajando por querer mantener un estado de motivación de sus empleados a través de políticas y beneficios que no logran estar a la altura de la demanda.

Al parecer, la receta mágica quizás no existe, lo que no significa que nos desanimemos en seguir buscando. Quizás, buscar la forma de estar contentos con lo que hacemos, nos ayude a entender que aquí puede estar el punto.

Mientras escribo esto me hago una serie de preguntas que quisiera compartir con vos: ¿Nos solemos encontrar en situaciones en las que los beneficios del afuera no nos garantizan un bienestar más profundo y de largo plazo? ¿Será que la manera en la que procesamos lo que nos pasa nos termina llevando al mismo estado de desanimo de antes? ¿Qué pasaría si intentamos cambiar nuestro procesamiento interno?

Por lo que veo, estas preguntas concluyen en un factor común:

Las respuestas serán inconclusas si la buscamos en el afuera, por tanto somos nosotros los responsables de generarlas.
En conclusión, podríamos decir que trabajar es también poner en juego toda nuestra capacidad para que, ante los desafíos actuales, encontremos nuevas formas de crecimiento y aprendizaje. Una invitación a madurar haciendo nuestro propio insight para luego reformular el despliegue de nuestro comportamiento.

Amigo-lector, espero que estas palabras te sirvan como un mero estímulo inspirador a fin de que produzcas nuevas combinaciones en las búsquedas de tus objetivos. Hasta la próxima!

Autor: Martín Favarel
Crédito de la imagen:  jonny_me en Pixabay